Libertad

En el interior, donde no hay nada

sin música ni cantos ni palabras,

nace un río, una madrugada,

firme y tranquilo, abre sus alas.

Y su cauce es expansivo y brillante

y sus aguas inundan la nada, una nada tan viva,

que a pesar de no ser, son, y de hoy en adelante,

el mar en calma para el náufrago a la deriva.

¿Acaso existe superior libertad que la paz?

¿Acaso existe inferior prisión que la cadena laxa?

En el río del alma, de luz sólo un haz

y de agua un cristal, para que todo nazca.

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