La magia de escribir

El post de hoy es corto, pero no me lo tengas en cuenta. Estoy de viaje y he tenido que hacer un gran esfuerzo para poder publicarlo. Espero que te guste, un abrazo.

Fuente: youtube.com

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A veces pienso que no somos conscientes del poder que nos da el saber escribir. Y podría decir más, no somos conscientes de cuan poderosa es la escritura.

Dicen que la información es poder. Y yo digo que escribir es comprender, reflejar y transmitir información. La ecuación es simple.

Sin embargo, hay muchas maneras de escribir y con muchos fines. Se puede escribir con el fin de informar, con el fin de comunicarse, con el fin de recordar, y también con el de crear y destruir. Y es sobre este último, también llamado escritura creativa —aunque yo la llamaría escritura creativa y destructiva—, sobre el que voy a escribir hoy.

Escribir es crear y destruir, libremente y sin consecuencias

Nadie —aunque algunos se empeñen en lo contrario—, tiene el poder de controlar el mundo en el que vivimos. Nuestro mundo le pertenece a los gobiernos, al azar, al destino, a Dios, a la naturaleza. A todos y a nadie al mismo tiempo. Pero no es así cuando escribimos.

  • Escribir es algo mágico. Nos permite crear mundos, personas, seres, paisajes y cualquier cosa que nosotros queramos, y ubicarlo en el espacio-tiempo como nos venga en gana. ¿Un dinosaurio que tiene dientes en los párpados y que vive en Nueva York en el año 2134? ¿Por qué no? Sólo tienes que escribirlo.
  • Escribir nos da la oportunidad de desarrollar un mundo ideal y poblarlo de personas decentes. Imagina un mundo en el que no haya gobernantes corruptos ni criminales. E imagina también que ese mundo está habitado por seres humanos que respetan y cuidan su planeta y todas las formas de vida que hay en él. ¿Demasiado bonito? Tal vez. Pero no cuando estás escribiendo.
  • Escribir nos da el poder de aniquilar la maldad. Y por supuesto, también nos permite aniquilar la bondad. Porque escribir es mágico. Vivimos en un mundo donde la justicia pertenece a los juzgados y tribunales, a través de los gobiernos. No es así en el mundo de la escritura. Tú eres la justicia y tú decides como la aplicas y a través de quien. ¿Conoces a George R. R. Martin? ¿Y si te digo que es el creador de la serie Juego de Tronos? Si lo conoces ya sabrás a qué me refiero con lo de aplicar la justicia a tu antojo. Si no lo conoces, deberías.

A veces imagino como sería conocer a Albus Dumbledore y poder conversar con él. O como sería agarrar del cuello a Joffrey Baratheon y estrellarle la cabeza contra la pared. O como sería irse de fiesta con Tyrion Lannister. O como sería acompañar a Sinuhé por la antigua Babilonia. Y entonces me pongo a escribir y dejo de imaginarlo. Lo vivo.

Si escribes a menudo supongo que compartiras conmigo que escribir es mágico. Y si no escribes a menudo prueba a hacerlo, aunque lo hagas sólo para ti.

Y antes de irte, no te olvides que puedes dejar un comentario contándome qué significa la escritura para ti y porqué escribes —si lo haces—.

Un abrazo y feliz escritura creativa y destructiva.

 

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